Mostrando entradas con la etiqueta autopublicación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autopublicación. Mostrar todas las entradas

El ciclo del rechazo editorial

Agatha Christie, cinco años de rechazos editoriales. Ha publicado y vendido libros por valor de 2.000 millones de dólares.
J.K.Rowling, recibió 12 rechazos editoriales para el primer libro de Harry Potter. Hoy es una de las primeras fortunas del Reino Unido por su obra.
Louis L'amour, afamado escritor de westerns, 200 rechazos editoriales antes de ser el número 1 en historias del oeste, leído todavía hoy, padre de Marcial Lafuente Estefanía y muchos otros.
Richard Bach. "Nadie va a querer leer un cuento protagonizado por una gaviota". 44 millones de libros vendidos.
Paul Auster, 17 rechazos editoriales a su trilogía de Nueva York.

El ciclo del rechazo editorial



Has pasado meses, quizá años, trabajando en tu novela. La has leído y releído cientos de veces. La has repensado, reescrito, y revisado; has cambiado personajes, borrado otros, has reescrito diálogos y tramas. Y ha llegado a ser una de las cosas más importantes de tu vida. Incluso quitando tiempo para estar con tu familia. La mayoría de tus parientes cercanos y amigos íntimos creen que tu obra es maravillosa.

Quizá has leído algunos libros sobre cómo crear una novela, quizá no. Tal vez no lees libros en general, (créeme, hay escritores que no lo hacen), o no lees todos los días porque... claro, estabas escribiendo.

Pero ahora has terminado tu novela. O al menos crees que ya está acabada. Ahora, con confianza, recopilas a través de Internet una lista de editores y empiezas a sondearlos. Aprendes cómo enviar un manuscrito adjunto y a escribir una carta de propuesta, y lo haces. Incluso creas un estadillo en un excel para ir haciendo el seguimiento. Una carta cada vez, un email a la vez.

Pasan las semanas en silencio. Te corroe la impaciencia, la esperanza se agota poco a poco. Por último llamas a la oficina del editor. No tienen la menor idea de quién eres. Pero acaban enviándote una carta estandar.

"No es para nosotros."
"Tenemos agotado el presupuesto para este año y el siguiente."
A veces hay un párrafo, escrito de manera personal, que dice algo agradable. Su brillo dura unos días. A veces te dicen que tu obra está mal escrita, o te señalan los fallos. Pero eso es más raro. Es como si los editores temieran que los escritores rechazados se presentaran en sus despachos con una escopeta. Creo que sucedió una vez, en la lejana Arkansas.

Pasan los años. Empiezas otra novela, pero con menos confianza, estamos más inseguros.

Quizá no has prestado suficiente atención al mercado. Analizas lo que está vendiendo y lo que no, lo que se está publicando. Lees libros que te muestran que lo puedes hacer mucho mejor. Haces de esos libros una guía y escribes en consecuencia.

Comienzas a analizar tu propia obra. Haces esquemas, planes, dosiers de personajes, diarios de tu propia novela, Corriges y corriges y corriges. Quitas clichés, frases hechas, lenguaje florido, largas descripciones, párrafos que te encantaron pero que nada aportan a la obra, cientos de palabras que una vez sudaste por las noches.

A veces te debates entre la idea de autopublicar tus obras y hacer que se comercialice en Amazon, o invertir mucho dinero en una publicación en papel. Algunos sitios prometen cosas interesantes a cambio de tu dinero. Cosas. Miras la pila de cartas de rechazo. Pero no sabes si lograrás vender lo suficiente.

Pruebas y vuelves a intentarlo.


Escribes otra novela. Tal vez más. Una y otra vez son rechazadas o no te responden. Comienzas a cuestionar tus ideas y tu talento. Te estás convirtiendo en una persona amargada. Empiezas a tener una edad. Tienes obligaciones, facturas que pagar, hijos que están creciendo. Vas a la deriva. Piensas en sacar rendimiento de lo que has aprendido y ofreces cursos y talleres... a otros como tú. Pero no eres la primera persona que lo ha hecho, esa a la que le va bien y sus cursos o sus libros se venden, y, adivina qué... Ya no tienes tiempo para escribir tu propia obra. Tampoco sacas demasiado de eso.


¿Y ahora que?


Si has leído hasta aquí sin que se te congele el alma estás esperando alguna receta milagrosa para afrontar todo esto.


Hay tres opciones.



1.- Abandonar. Era un sueño. Uno más. Quizá adolescente. Es hora de tirar la toalla y concentrarse en el trabajo diario, en la familia y los amigos. Al menos lo intentaste.

2.- Aplazar. No estábamos listos. Nos faltaba experiencia de la vida, recursos técnicos, más conocimientos sobre la escritura... Pero continuamos creyendo. Continuamos leyendo,  aprendiendo de otros, mejores, buscando maestros o mentores. No padrinos, porque ya somos mayores. Y además, ya sabes, algunos escritores publicaron tarde y maduros.

3.- Perseverar. Nunca hay que darse por vencidos. Nunca.
Es poco práctico, es una locura, es poco inteligente, es absurdo y es tonto incluso. Pero si realmente crees en ti mismo, en tu talento, tus ideas y tus premisas, en tu vocación, en tu misión personal en la escritura, si crees que dispones de las técnicas y los conocimientos necesarios...

Ve hasta el final.


Determinación, perseverancia, entrega, enfoque, confianza, obsesión, unidad de propósito, paciencia. Son los recursos que habrá que añadir a las armas que ya tienes. Y entonces...

Entonces vuelves a analizar tu propia obra. Haces esquemas, planes, dosiers de personajes, diarios de tu propia novela, Corriges y corriges y corriges. Quitas clichés, frases hechas, lenguaje florido, largas descripciones, párrafos que te encantaron pero que nada aportan a la obra, cientos de palabras que una vez sudaste por las noches.

Por mi parte, el libro de "Los ganchos narrativos" que saldrá en navidad de este año será el último de la serie, de momento. Y ésta la última entrada de este blog. Necesito tiempo para mí y mis proyectos. El único servicio que mantengo es el asesoramiento personal literario y de marketing editorial para escritores que dejen el ego en la puerta, hayan leído mis libros, y se comprometan realmente con su propio proyecto o comiencen uno conmigo. Puedes leer más aquí.


Los escritores del futuro. Aproximaciones.


Este artículo se basa en una lectura sobre márketing firmada por Jordi Mañé en la que se apuntan los talentos necesarios que deberán tener en su bagaje los profesionales de varios sectores en un futuro no muy lejano.

Inspirado por él y animado por unas reflexiones en privado con algunos amigos del sector editorial, y con los escritores y escritoras del proyecto Horizonte, dejo aquí parte del fruto de esos pensamientos. Hablo siempre, ya lo sabes, de los escritores con cierta ambición literaria, comercial, y centrados en la calidad y la difusión de su obra y su marca. Y repito, esto no es más que unos pensamientos basados en mi experiencia personal y las conversaciones mantenidas con gente del sector, además de las cosas que vamos implementando en el proyecto #Horizonte.

Puedo equivocarme perfectamente, pero creo que los caminos convergen en los siguientes puntos.

El escritor del futuro


1. No aceptará trabajo no remunerado.


Medios como el Huffington Post, o periódicos y programas de televisión en los que el contenido que ofrecen no está hecho por escritores, sean periodistas, guionistas, o narradores, sino por el público y el grito, desaparecerán, o quedarán en manos de aficionados que siempre serán aficionados bienintencionados y no profesionales. El escritor del futuro sabrá priorizar su trabajo en función de la rentabilidad económica o divulgativa de su obra. No aceptará ser incluido en Antologías de dudosa divulgación o distribución, o escribir por amor a un arte que no sea el suyo propio. Ni aceptará ser publicado sin anticipo editorial. Por la sencilla razón de que el escritor del futuro aplicará el punto 2.

2. Se hará cargo de su Marca Personal y de su promoción personal.


El escritor o escritora del futuro sabrá construirse su comunidad de lectores fieles y seguidores, incluso antes de publicar sus obras, gracias a las redes sociales y a su trabajo. El networking y el branding no tendrán secretos para él porque entenderá que, en un mundo de amplia oferta cultural y muchos aficionados, la visibilidad lo es todo sin perder la dignidad. Entenderá que su Branding personal será importante y cada vez más visible, por lo que se comprometerá SOLO en proyectos que garanticen esa visibilidad y resultados concretos o económicos. Sabrá escribir para el mercado y sabrá hacer que el mercado demande sus obras, porque escuchará a su audiencia y medirá sus resultados aplicando los puntos siguientes:

3.- Se hará cargo de sus derechos como autor.


El escritor del futuro tendrá agente literario, uno que trabajará con el autor, sabrá vender parte de sus derechos, conservar otros, y vender en el extranjero las obras de sus autores, aconsejándoles en su carrera y su proyección de marca. El escritor o escritora del futuro tendrá en su poder, todos o en parte, los derechos digitales de sus obras porque sabrá gestionarlos mejor que las arcaicas editoriales ancladas en un pasado irrecuperable. Como esos actores que prestan su arte a una serie de TV y pasan a ser también productores ejecutivos de la serie. El escritor del futuro sabrá negociar su futuro y no dejará sus derechos en manos poco capaces.

4. Utilizará las herramientas a su alcance para mejorar su productividad y su gestión del tiempo.


El escritor del futuro  sabrá conseguir, gratis o con mínima inversión, herramientas informáticas que le ayudarán a gestionar mejor su tiempo, sus procesos de escritura y venta, así como la gestión de sus redes sociales. Actualmente existen estas y otras similares, de las que ya he hablado en los ebooks.

  • - Hootsuite. Para redes sociales.
  • - Evernote. Notas y repositorio.
  • - Scrivener. Escribir y planificar.
  • - Liquid Story Binder. Escribir y planificar.
  • - Lucid Chart. Planificar.
  • - Google Docs. Escribir.
  • - Google Calendar. Gestión de tiempo.
  • - Thunderbird. Gestión de RSS y Emails.
  • - Blogger o Wordpress. Blog
  • - Newsletters.
  • - Klout, Buffer, Social Bro, Twittonomy... Redes sociales.

5.- Aprenderá que la literatura puede ser comunicación y transmedia.


El escritor del futuro conoce perfectamente los mecanismos y las técnicas de una historia, los recursos del storytelling, y el valor de las ideas en equipo, y los adapta para su target ya fidelizado, para sus lectores. El escritor del futuro incluso hace participar a sus lectores en sus obras creando un hype sostenido.

El futuro se acerca a gran velocidad, y está en nuestras manos incorporarnos a él. En otra entrega hablaré del agente literario del futuro, y seguramente llevará casco. :-)


No olvides COMPARTIR este artículo con tus contactos, les aportarás contenido, espero que interesante, Gracias por leerme.

Cómo puede ayudar un editor freelance a los escritores.

Cómo puede ayudar a los escritores un editor freelance.


Partimos de la base de la autopublicación. Quieres tener el control de tus obras, de su promoción y de su venta. Quizá porque lo prefieres, o porque no te fías de las liquidaciones editoriales.

Hoy, los mecanismos para autopublicarse son relativamente baratos y asequibles, están al alcance de cualquiera que haya invertido su tiempo y sus conocimientos en escribir un libro, de ficción o no ficción. Más baratos si la opción de autopublicación es digital en lugar de física. Un ebook en lugar de un libro impreso. 

Por otro lado, las plataformas de autopublicación ofrecen una amplia variedad de difusión, en papel o en digital, y aquí puedes encontrar si no todas, sí al menos las más importantes.

Quizá ahora quieras realizar todos los pasos por tu cuenta.

- Corrección de estilo
- Maquetación del libro
- Ilustraciones
- Portada
- Pre impresión
- Publicación
- Difusión y selección de plataformas
- Selección de target
- Promoción
- Marketing de la obra
- Marketing personal o Branding.

Si no dispones de los conocimientos necesarios, si dudas de los que tienes, si lo que estás haciendo no tiene los resultados deseados (Ventas, difusión, mala portada, malos comentarios sobre la obra, halagos vacuos, pocos followers sin punto crítico de difusión, etc.), tal vez haya llegado el momento de acudir a un profesional que te ayude en todos esos pasos. Y el editor que no haga eso, no es editor, es un publicador. Diferente.

Consúltame vía email, Dime qué presupuesto tienes y podremos negociarlo. Quizá te sorprendas.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...