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El plan de marketing de los escritores


Escribir es un negocio como cualquier otro.

Aunque no tengas una tienda, ni una pequeña empresa, realizas un producto. Puede ser un libro de no ficción, una novela, un guión o una serie de artículos. Si logras verlo así, comprenderás la importancia de tener un plan para que te ayude a tener éxito.

Se llaman planes de negocio, o planes de marketing y en tu caso, consta de varios puntos:

1. Producto. Identificación del producto. 

¿Qué quieres producir? ¿Un libro, artículo, una serie de folletos promocionales? ¿Un servicio con el que enriquecer, animar, informar a otros? Hay que ser específicos y detallistas, tanto como se pueda en la descripción. Y darle un buen título a ese producto.

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2. Target. Identificación de tus clientes. 

¿Quién son tus clientes potenciales, los lectores que van a COMPRAR tu producto?

  • Por género: ¿Hombres, mujeres, niños? 
  • Por profesión: ¿Doctores, abogados, maestros? 
  • Por grados de asociación: ¿la generación X, las mujeres trabajadoras, alcohólicos anónimos? 
  • Por gusto literario: ¿Lectores de novela histórica, de policíaca, de negra, de terror, romántica, erótica? 
  • Por ubicación: ¿Dónde y cómo viven? 
  • Por edad: ¿Cuantos años tienen? 
  • Por nivel: ¿Cual es su nivel educativo o financiero? 
  • Por ideas: ¿Dónde se sitúan política y espiritualmente? 
Hay que intentar averiguar qué desean leer, y cómo puedes tu, a través de la palabra escrita, ofrecérselo. Es un estudio de mercado que, si nos mantenemos alertas y enfocados, podemos realizar muy fácilmente: visitando librerías o navegando por la red y los top de ventas.

3. La misión. 

Todos los negocios tienen una misión y tú también deberías tenerla. Se trata de subrayar lo que quieres conseguir y por qué. Al fin y al cabo no sólo hay que traer un producto al mercado sino que debe servir para un propósito. Es importante establecer esta misión porque ayudará a enfocar los objetivos.


4. El capital inicial. 

¿Qué tienes para empezar esta aventura? Algunas cosas serán tangibles y obvias, como tu ordenador, el espacio donde trabajas, o un dinero en metálico. Otras serán intangibles pero no por ello menos importantes. Son tus habilidades o experiencias, tus fortalezas.

5. Lo que necesitas.

Ahora que sabemos con qué cuentas, tómate un tiempo para determinar qué es lo que te hace falta. Tus debilidades. También pueden ser cosas tangibles o intangibles. Puede que necesites un espacio donde trabajar, un ordenador decente con conexión wifi, un conocimiento sólido en un área concreta, un negro literario que escriba por ti, conocimientos técnicos o recursos de los que careces, etc. Intenta pensar cómo obtener cada uno de ellos. La mayoría se resuelven leyendo un libro adecuado.

6. El presupuesto.

Cada proyecto necesita un presupuesto, sea para carpetas, viajes, libros necesarios, tiempo que robas de otros trabajos... Haz un listado de esos gastos y pregúntate de manera realista si puedes afrontar esta aventura. Si no, intenta recordar gastos, crear una pequeña reserva, o pedirlo.

7. El tiempo. Cuánto necesitarás y dónde encontrarlo. 

Todos los negocios requieren un tiempo para establecerse. El negocio de la escritura no es una excepción. ¿Cual es el tiempo mínimo que debes dedicarle diaria o semanalmente? Multiplícalo por meses o por años. Piensa nuevas maneras de conseguir más tiempo para mantener la aventura de tu negocio. Y piensa en organizar y gestionar ese tiempo de dedicación.

8. Los consejeros. 

Cada negocio necesita un grupo de consejeros (abogados, contables, etc) si quiere crecer y prosperar, y tú también. Tu grupo será las personas en las que buscarás ayuda y ánimo. No tienen porqué ser escritores. Pero deben apoyarte de manera personal y profesional. Y debes aceptar las señales que te envíen cuando lo estés haciendo mal. No se trata de darte baños de ego. Au contraire. Se trata de que doce ojos ven más que dos. Aquí voy a abundar en este aspecto de los consejeros: Funciona muy bien cuando los contratas, sí. Hay un boyante mercado de coachers que funcionan bien con mayor o menor fortuna. Pero también funciona muy bien cuando NO los contratas y das algo a cambio además de las gracias, públicas y privadas. Hablemos :-)

9. La promoción.

Todo negocio ha de tener una VISIBILIDAD, como también ha de tenerla un producto. Y eso se consigue con la promoción y el posicionamiento. Busca los canales adecuados para promover tu negocio o tu producto. Tus clientes potenciales, tu target, te darán pistas de cuáles son esos canales donde podrás instalar un escaparate de tu negocio o producto. ¿Un blog? ¿Una cuenta profesional de Twitter?

 Personalmente me inclino por Twitter. Pero dependiendo de tu negocio, y de tu target, quizá tengas que dominar Linkedin u otras redes. Establecer relaciones con bloggers y medios de comunicación. O invertir en publicidad.

10. Desarrolla un plan de contingencia. 

Los hombres de negocios con éxito crean planes que preparan a sus compañías para el éxito y sus posibles variables. Para los escritores, estas variables incluyen los rechazos, los bloqueos, la avería de un ordenador, pérdida de documentos, etc. Hay que estar preparados para cualquier adversidad antes de que se presente.

11. Cambia de proyecto si es necesario. 

Aunque es importante seguir un plan, a veces hay que diversificarse. Puede que tu producto no se venda tanto como previste o no es lo que te pide el cliente. Si luchas por escribir algo que no sale, puedes perder tiempo y energía. Hay muchos proyectos esperándote. Y lo ideal es mantener siempre tres simultáneos. Hablaré de esto en otro artículo.

He dejado fuera el análisis de la competencia, porque sería demasiado exhaustivo, en función del servicio o el producto que hagamos, y merece otro artículo dedicado.

Todas estas técnicas y muchas más, las estoy aplicando como editor y gestor en un grupo de quince escritores y escritoras. Publicaremos obras de género bajo seudónimo. Pronto tendrás más noticias.

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Un vistazo a la realidad editorial.


Una de las funciones tradicionales de un editor literario era educar el gusto. 
Hablo en pasado, sí. Se hacía de tres maneras: corrigiendo la obra junto al autor, eliminando banalidades, errores y hasta personajes que no funcionaban; construyendo un catálogo sólido de autores y títulos que establecía una confianza entre el público; y divulgando las bondades de ese gusto entre la crítica y los medios, mediante comunicados de prensa, envíos del libro a la crítica, reuniones, llamadas, asesorando al escritor en su promoción y sus frases, etc.
Ya no.
Se publica basura en un 50% por diferentes motivos y hasta entre las grandes editoriales, incluyo el de publicar obras que ni siquiera se han leído, editar en sucio para copar las mesas de novedades, malas traducciones no revisadas, obras no corregidas, ediciones de asco con malas tipografías porque la compra de derechos excedió el presupuesto, y un largo etcétera. 
Otro 30% son los autores mediáticos, es decir, más basura, pero basura que vende en un país inculto hasta la médula y tan snob que DESEA decir que sí, que lee libros: Las 50 sombras, el Brown, novelitas románticas mal escritas pero que cuelan porque se disfrazan de libro y tienen su público fiel como lo tuvo Corin Tellado, lo último de algún triste humorista de monólogos, un cantante herido, una locutora analfabeta funcional, o un presentador con carisma.
Queda un 20% que aún están haciendo cosas interesantes. En Alianza Editorial, Tusquets, y alguna otra, no muchas. Los buenos editores se van muriendo o lo dejan, hastiados y al borde del infarto, y ya no saben adaptarse a este mundo de redes sociales y frases de 140 caracteres, y cuando lo hacen, contratan a un niñato que no ha leído más de 300 libros en su vida. 
Pero queda esa isla. Y es la que hay que cuidar.
Y otro día hablamos de los agentes.
O de los ebooks.

El rechazo editorial (II)

En la segunda parte de este artículo voy a abundar en detalles concretos que provocan el rechazo editorial de los editores y agentes literarios en las cartas-emails de presentación y en los propios manuscritos no solicitados.

Dependiendo de la extensión del mismo, de las lecturas, y de vuestra implicación al compartirlo, si lo veis interesante, habrá una tercera parte. Aquí la primera.

El Rechazo Editorial (II) 



Los Intentos

No puedes comenzar, ni incluir, en una carta de presentación algo que suene como esto: "He intentado escribir una novela que mezcla el género de ciencia ficción con el género negro, el romántico y el histórico, ambientado en la España del Siglo de Oro, en segunda persona del plural desde un narrador omniscente que viene del futuro y con múltiples puntos de vista, sobre las rencillas entre los escritores Góngora, Quevedo y Lope de Vega, incluyendo análisis de sus poemas y evitando las paradojas temporales en todo momento”.

Hay en este mundo, Horacio, cosas que nos superan y que son más de lo que puedes manejar. Piénsalo: Si tienes una idea, solo será una idea hasta que un lector reaccione ante ella. Y las ideas deben ejecutarse bien. No digo que esa novela sea imposible. Es probable que un buen día alguien quiera leerla. Pero hace falta un talento excepcional para llevarla a cabo de forma realista y que enganche al lector. Muchos escritores tienen magníficas ideas para sus argumentos y sus personajes, pero lo que acostumbra a suceder es que no están bien llevadas a cabo, ni los personajes, ni el argumento, ni el ritmo de la novela, y en cuanto se detectan esos intentos, las novelas son rechazadas. Las premisas, de las que hablé en el ebook de Planificación, hay que cumplirlas.

La mirada al ombligo


«Mira qué bien escribo. Escribo muy bonito ¡Mira! ¡Mírame! ¿No ves qué bonito? ¡Estoy escribiendo!»  Estas son las palabras que resuenan en la cabeza del editor o el agente que buscan VENDER una novela al gran público cuando leen escritura con pretensiones de alta literatura. Puedes imaginar al escritor o a la escritora dando saltitos emocionados. 

Desengáñate. Si tu novela es así, sus posibilidades de que sea publicada son escasas. El editor y el agente saben que lo que el público en general quiere, y es una buena historia en la que perderse, y no detener su ensueño para ir al diccionario o anotar una frase bellísima tras otra. Hay lectores que aprecian eso, pero son escasos y las tiradas dedicadas a ellos, hoy, en España, son de 500 a 1000 ejemplares. No es negocio. Tengo amigos que se dedican a publicar este tipo de historias y aportan un gran valor a la cultura en general y a la Literatura en particular. Pero no, no es negocio.

Se trata de esconder la mano del escritor para que el lector pueda olvidar que existe y sumergirse en las profundidades de la historia y de los personajes. Y sí, claro que tienes que tener una voz y un estilo propios, pero muy pocos escritores tienen ese don de hacerte ver su voz y que ahí radique la belleza de su escritura. Escribir hoy, además de sufrir que decía Larra, es COMUNICAR. Clic aquí para tuitear

Los correctores y editores de textos pasamos muchas horas cortando frases, adverbios y adjetivos que están ahí solo porque “suenan bien”. 

Los malos diálogos


El diálogo, en una novela, consiste en una aproximación al habla de la gente de la época en la que transcurre la historia. Debe parecer y sonar verosímil cuando se lee y cuando se pronuncie en voz alta. Los personajes hablan entre ellos pero también hablan al lector. 

Ya sabemos que el habla no siempre es correcto, gramatical o incluso políticamente correcto. Está lleno de puntos, de puntos suspensivos, de pausas que interrumpen abrúptamente el flujo, y hasta de palabras como cojones, coño, y hostia. Sin embargo, hay límites: 
  • Cuando parece un adolescente nervioso hablando en clase en el instituto. 
  • Cuando en la lectura todos los personajes hablan igual. 
  • Cuando todo suena rígido. 
  • Cuando es desagradable. 
  • Cuando generalizan sin aportar nada a la historia.
  • Cuando pontifican.
  • Cuando exponen tratados.
  • Cuando no son acordes a la caracterización del personaje.
  • Cuando no paran de hablar y lo dicen todo.
Todo eso es fácil de detectar en un vistazo y es causa común de rechazo editorial. Hay que experimentar con los diálogos. La gente tiene ritmos distintos, frases y giros que los distinguen unos de otros. Y, por encima de todo, los diálogos de los personajes deben hacer avanzar la trama y caracterizarlos, iluminando de alguna manera sus relaciones y sus actos. Deben ser placenteros de leer.

Los malos conflictos


Son los conflictos poco conflictivos. En ocasiones, y sobre todo los escritores sin mucha experiencia o que no han hecho los deberes, ni siquiera se dan cuenta de este gran error. El escritor con cierta experiencia lo detecta enseguida. Sucede cuando la historia NO AVANZA NI EMOCIONA. 

Las expectativas deben de ser altas, ya lo dije en el ebook de Personajes 1. No hay que jugarse el destino del mundo civilizado en cada capítulo, pero la apuestas vitales del personaje debe tener valor para él, y a la vez, el escritor debe transmitírselo al lector. El riesgo de la pérdida ha de estar ahí, aunque al final haya ganancia. O no la haya.

Los lectores deben saber muy pronto qué está en juego, para que sigan leyendo. Y también deben saber, ANTES de finalizar el libro, cómo se resuelve el conflicto. Si el editor o la agente no ven que el autor ha hecho sus deberes con los conflictos, rechazarán la obra. No va a venderse, piensan. Y con razón. 

Falta una o las cuatro ESES

Las cuatro eses, en el argot editorial norteamericano (El tiempo es oro y las abreviaturas necesarias, ya sabes...) son:
  • Story 
  • Setting 
  • Someone
  • Style
Son los cuatro motores de una historia. La Historia en sí misma, el Escenario, entorno, ambientación o Mundo en el que transcurren los acontecimientos, el Alguien, generalmente los protagonistas, y el Estilo.

Si al editor, o a la persona que valora el manuscrito, le es difícil saber en una primera cata, cual de esos motores hace avanzar la historia, el manuscrito será rechazado. 

Determinar esas cuatro Eses se hace rápido, entre la carta de presentación y la cata editorial. Sin ellas o a falta de alguna de ellas, automáticamente se sabe que esa novela NO VA A VENDER, no va a ser un buen negocio editorial.  Y sí, si la editorial en cuestión, o el agente, funcionasen como antaño podrían valorar el estilo y catalogar la obra como Alta Literatura o algo parecido e intentar colocarla. Pero repito, ya no será un buen negocio. Y publicar novelas es, no te engañes, un negocio. Cultural, sí, pero negocio siempre.

Y ahora que ya conoces estas pautas, INTENTA EVITARLAS, aplica todo lo que aprendas en tus obras y personajes, y así, al menos, pasarás esa temible primera cata editorial. Sé perfeccionista y no tires nunca la toalla.

Y no olvides compartir este artículo con tus contactos literarios, les aportarás contenido, espero que interesante, Gracias por leerme.

El rechazo editorial (I)

Si me has seguido en los ebooks de la serie 'Cómo crear una novela' ya sabrás que soy de la opinión de "incrementar los factores de calidad y éxito editorial" para lograr la publicación de los editores y el apoyo de los lectores con nuestras historias y novelas. Todo este blog y gran parte de lo que se expone en él y en las otras publicaciones está enfocado a eso. Es cuando digo que "el escritor ha de hacer sus deberes".

El rechazo editorial

CONTINUA EN LA SEGUNDA PARTE. AQUÍ

Es cierto que ha mermado en el tiempo. Hoy se están publicando historias (cosas) que hace quince años hubieran llevado las manos a la cabeza a cualquier editor con solera. Se habrían negado a asociar su nombre y su sello editorial a títulos como todos esos en los que estás pensando. Porque su prestigio resultaría comprometido.

Los movimientos editoriales en el mercado, compras, fusiones, emporios editoriales, han hecho que queden realmente pocas editoriales independientes y que la seriedad y el rigor se hayan diluido en aras del mercado y de la rentabilidad a corto plazo. La pregunta es: ¿Ha perdido la literatura? Personalmente creo que no. Muchas de esas editoriales gigantes aún están abiertas a la captación de nuevas firmas, nuevos autores, jóvenes o maduros, con una voz propia y original y algo nuevo que contar. Y los agentes literarios no son ciegos.

Hoy parece que todo el mundo escribe, y lo habrás observado. Todo el mundo tiene un amigo escritor en su red de contactos. Las plataformas de autoedición digital e impresa sirven cada día nuevos títulos de escritores y escritoras que, cansados del rechazo editorial, optan por la autopublicación. Y el mercado está saturado de novelas digitales a bajo precio, muchas de las cuales NO HAN HECHO SUS DEBERES. Venden, sí, pero no venderán mucho. La mayoría de esos autores no han pasado por un corrector de estilo, ni un editor que apuntase sus errores. (Pero muchas editoriales grandes o agentes tampoco lo hacen. Rechazan y punto.) Gran parte de los autores autopublicados tampoco saben promocionarse o vender, aunque ese es otro tema que trataré en otra ocasión.

La exigencia de calidad literaria.


A una editorial o un agente literario (En EEUU no se envía originales a las editoriales, han de pasar por agentes), como todo el mundo escribe, le llegan al mes de 30 a 100 originales no solicitados. En el argot se llama la slush pile. De esa pila, que en muchas ocasiones no se lee ni se devuelve el original, se suele encargar el último becario de la agencia o la editorial, o un lector dedicado freelance. Conozco a varios aquí en España que reciben manuscritos para valorarlos literaria y comercialmente. Pero cuando esos manuscritos llegan a este lector, antes han pasado una cata. Los editores, en esa cata (Lectura rápida del comienzo, del final, y algo del interior, a veces también la página 99, no buscamos razones para publicar el libro, nos concentramos en las razones para no publicarlo. Por una sencilla y pragmática razón. Es más rápido y el tiempo es oro. 

Aquí te muestro unas cuantas de esas razones. Ten en cuenta que voy a hablar, como casi siempre, de novela comercial, o de género. Espero que te sirvan para evitarlas.

Los malos comienzos


Si en la carta de presentación a la editorial pones “Leed el capítulo 9, es lo mejor del libro” ya has perdido. Debes empezar fuerte y no dejar las cosas buenas para más adelante. Estás contando una historia. Una novela comercial, que se venda, es como una maratón que empieza con un rápido sprint. La primera frase debe seducir al lector para leer la segunda y la segunda debe enganchar para que lea la tercera. La primera página debe OBLIGAR al lector para leer la siguiente. Si hacia la página 20 has mantenido al lector fiel puedes llevarlo hacia donde te interese. Pero debes atraparlo con el comienzo. Aquí lo tienes más desarrollado.

Los malos personajes


En la novela literaria del mainstream o en la de género, un buen personaje puede salvar la historia, ¿Qué recordamos de los libros? A sus personajes, claro. Incluso a sus personajes secundarios. Cossette, Mr. Rochester, la señora Danvers de Rebecca, etc. Son personajes tan reales y tan vivos que puedes identificarte con ellos, y sufrir o alegrarte con ellos. Es así de simple.
pero uno malo, y me refiero a mal diseñado y caracterizado no a un antagonista o un villano, siempre puede hundir un libro que estaba bien construido. Piensa en lo que expongo en los dos ebooks dedicados a los personajes: Las historias tratan de personas, sus relaciones, sus conflictos, sus triunfos y sus tragedias.

Como editor y corrector veo muchos libros en los que los personajes van de un sitio a otro entre las páginas sin implicarse, incluso sin mostrar debilidades que deban superar. Los buenos personajes tienen personalidad, un arco de personaje sólido y carisma. Necesitan una vida, una historia pasada, y unos rasgos de personalidad. Deben crecer en la historia y cambiar de alguna manera, o negarse a cambiar. Y deben tener esa chispa que haga que los recordemos siempre.


La mala información.


La mala información, en una historia, es la información que sobra. Por ejemplo, en un diálogo:
—Como ya sabes, Juan, en este país hay 47 millones de posibles lectores.

Ofrecer información innecesaria al lector en un largo párrafo o, peor aún, páginas enteras, es ser muy cruel y también una muy buena manera de conseguir que el editor o el agente vayan al siguiente manuscrito. El truco consiste en ofrecer la información de manera atractiva.

Es normal que en un thriller legal se hable de leyes o de procedimientos judiciales, como hace Grisham,  o que un médico cuente cosas sobre la enfermedad de su paciente, si es relevante para la historia, pero siempre hay que buscar un modo atractivo para hacerlo. Que no parezca una cadena de información sacada de la wikipedia. Hay que incluir tensión y conflictos y una buena caracterización antes de pretender que tus lectores acepten grandes dosis de información.

Tom Clancy, John Le Carré, o Ian Fleming eran capaces de contar enrevesadas intrigas de espionaje internacional sin que el lector se cansara por ello. Al revés, seducían al lector para seguir conociendo más cosas sobre sus tramas.

La falta de disciplina y perseverancia.


En ocasiones he leído o escuchado decir, a algunos escritores: “Yo no corrijo. Así es todo más fresco, que lo haga el editor”. (Y a veces la tercera parte, la del editor, no está en la frase).

Hacer los deberes implica sacarse el ego y la autoindulgencia de encima. Revisa tu original, corrígelo y púlelo hasta que esté perfecto. Si una obra llega a un agente o editor sin estar completamente pulida está llamando al rechazo editorial. ¿La razón? En el mundo de la edición cada vez hay menos tiempo, y por eso se buscan manuscritos que se puedan publicar tal cual. Es tu trabajo corregir.

Estos días, finales de julio 2014, en el festival Celsius de Avilés, Patrick Rothfuss comentaba lacantidad de rechazos que obtuvo con su novela "El nombre del viento", en cada rechazo la releía y cambiaba cosas, hasta que publicó.

"Me alegra mucho que me rechazaran el manuscrito durante varios años porque no hubiera escrito algo ni la mitad de bueno" Patrick Rothfuss

La imitación.


“Mis ídolos son Arturo Pérez Reverte y Dan Brown. Mi estilo es una mezcla de ambos”. Mal. Escribir "a la manera de" o como cualquier otra persona es una actitud inmadura, y los editores buscan, sobre todo el estilo diferenciador, la voz propia. Aunque todos aprendimos así en los comienzos de nuestra andadura es algo que hay que dejar a un lado para seguir el camino propio.

Despojarse de las influencias, los trucos y herramientas que otros usan. Aprender de ellas, sí, imitarlas, no. Si lo haces estarás cayendo en el autoengaño y haciéndote trampas a ti mismo y a tu talento. Perderás la oportunidad de contar tus historias con tu propia voz y tendrás un factor menos que sumar para el éxito. Debes hacer todo lo posible para descubrir tu estilo y voz propios. Esto conlleva tiempo y esfuerzo y no se hace en un año ni en dos. Es como aprender a tocar un instrumento. A tu manera.

Lo expliqué más en detalle aquí.

CONTINUA EN LA SEGUNDA PARTE. AQUÍ

Esta semana, la segunda parte de esta entrada. Y no olvides compartir este artículo con tus contactos literarios, les aportarás contenido, espero que interesante, Gracias por leerme.

Twitter para escritores ADELANTO capítulo 1

Hace tiempo que no actualizamos el blog, disculpas. Espero que esta nueva entrada, con un adelanto del nuevo libro TWITTER PARA #ESCRITORES, te compense.

Es el capítulo 1. Y comienza así:

¿Qué puede hacer Twitter por los #escritores?



"Twitter es el graffiti de la gente inteligente"

Lo que sigue, repito una vez más, está enfocado a escritores, pero lo pueden aprovechar también Diseñadores, Ilustradores, Dibujantes, y cualquier autoempleado o en una profesión liberal.

Cuando un escritor o escritora escucha hablar o lee algo sobre Twitter, la primera reacción siempre es de rechazo. Se descarta rápidamente como red social, sin prestarle mucha atención, por una serie de razones, basadas todas ellas en el desconocimiento del medio. Jonathan Franzen es uno de sus detractores, y uno de sus grandes desconocedores, y ante sus declaraciones se rió mucha gente, incluidos agentes literarios..

Como metas u objetivos concretos de tu cuenta profesional en Twitter puedes lograr la publicación de tu primera obra por una editorial de prestigio, conseguir agente literario que te cuide y te mime, dar más visibilidad a tu obra y aumentar el número de tus ventas, etc.

Y no es broma, se puede hacer si haces las cosas BIEN en twitter. Incluso puedes tener cuentas dedicadas a cada título, aunque no lo aconsejo.

Twitter mejorará tu estilo al escribir.


Uno de los mayores miedos de un escritor neófito en Twitter es el horror a los 140 caracteres. Sin embargo, una de las ventajas de Twitter es que va a mejorar vuestro estilo al escribir. La verborrea, el exceso de adverbios y adjetivos, no sirven en un tuit. En muchas ocasiones te estrujarás el cerebro para decir en 140 caracteres, e incluso menos (si hay un link), lo que quieres decir. Si necesitas tanto rollo, NO será tan importante. Así piensa Twitter. Y si añades un link, siempre con acortador y con hootsuite (Porque el acortador de hootsuite Ow.li se puede seguir y medir si miras en las estadísticas del software. Lo veremos después en detalle.) entonces ya no son 140 caracteres, sino menos.

El ideal para un tuit son 100 caracteres en total.
De esa forma dejas espacio para que, cuando te retuiteen,
aparezca la cuenta del contacto que lo hace.


Como el espacio es vital obliga a la concisión. Y la concisión admite pocas bromas, tiempos verbales raritos, voces pasivas, exceso de adjetivos, falta de coherencia o cohesión, etc. Todo eso: SOBRA. Y es cierto que hace recular a muchos escritores enamorados de sus propias palabras. Pero aquí se trata de comunicar. No de escribir bonito. Lo que quiere decir que... EL ESPACIO TE DA EL ESTILO.

Twitter hará que estés informado sobre el mercado editorial.


Muchas cuentas de twitter están llevadas por editores, agentes literarios, y personas cercanas y bien informadas sobre el sector. Si te mantienes informado sobre la industria editorial puedes aprender mucho sobre lo que está sucediendo en un mercado en el que estás, vas a estar, o quieres estar.

  1. Quiénes son las personas clave para leer tus originales, por ejemplo.
  2. Cómo enfocar un buen email de presentación a una editorial.
  3. Qué tendencias o géneros literarios están en alza. Aquí y en otros países.
  4. Qué planes tiene determinado sello editorial o editor.
Infinidad de información sensible que no vas a encontrar fácilmente en blogs o medios de comunicación.


Harás Networking en el mercado editorial 

Hacer contactos en la industria editorial es relativamente fácil en Twitter. Recuerda, es una red social ABIERTA. Si tuiteas cosas con inteligencia, ingenio, humor, y calidad, además de retuitear a personas interesantes y charlar con ellos de vez en cuando, adquirirás VISIBILIDAD . Las listas de Twitter, privadas o abiertas, te ayudarán en tu networking. Twitter es conversación también.

Podrás compartir ideas con otros escritores y conocer las suyas.

Escribir siempre es una labor solitaria. En twitter, y más en EEUU, muchos escritores se reúnen alrededor de un #hashtag concreto, o determinado de antemano, y charlan sobre diferentes aspectos de su creatividad, productividad, o de las editoriales y agentes, de sus ventas, sus problemas, y de sus logros. Alegrarte con ellos hará que se alegren por ti. Romper el aislamiento es bueno y aprenderás cosas sobre las cubiertas de los libros, los contratos de edición, las ventas, la propia escritura... ¡Cientos de cosas!. Hay hashtags dedicados como por ejemplo #sectoreditorial en el que tuiteo a veces.

Podrás encontrar recursos, artículos y consejos que te ayudarán en tu carrera.


La mayor fuente de tráfico (Visitantes únicos) a los recursos que comparto con vosotros en el blog proviene de Twitter. Y yo mismo encuentro recursos de marketing y publicidad y las nuevas tendencias en estos sectores más fácilmente en Twitter que en buscadores u otros blogs. Incluso para documentarme sobre algo o cotejar alguna información siempre recurro antes a PREGUNTAR en Twitter.

Aumentarás el tráfico hacia tu web o blog.


Lo he comentado antes. Y más adelante hablaré de la importancia de mantener un blog actualizado (2-3 entradas a la semana es lo ideal) Uno de los contenidos principales de un escritor en la red son los artículos de su blog. Sus cosas. Lo veremos luego con detalle. Aquí basta saber que un tuit comunicando una nueva entrada en tu blog, con su link, generará más tráfico que en Facebook.

Puedes concertar eventos


  • Puedes anunciar el día en que se publica su libro, especialmente el día en que sale a la venta.
  • Puedes publicar las fechas, horas y lugares de tus firmas de libros.
  • Puedes anunciar cambios de última hora en las firmas de libros.
  • Puedes comentar que darás una charla en determinado lugar tal día y tal mes.
  • Puedes contar con tus lectores.

Es importante, y luego verás por qué, cuidar a los lectores.



Al fin y al cabo, y nunca me canso de repetirlo, el cliente de un escritor no es otro escritor, son los lectores. Los lectores sostienen tu vida de escritor. Habla con ellos, coméntales cosas, pídeles apoyo incluso. Los lectores serán tu target principal. A quienes destinarás los contenidos principales de tu Twitter. Véndeles tus libros. Fidelízalos. Recomiéndales otros escritores de calidad semejante a ti. Ojo: Si no te gustan a ti, no los recomiendes. Perderás credibilidad.

Podrás promocionar tu libro o tu nuevo libro.


Existen dos tendencias. Promocionar lo que estás escribiendo mientras lo estás escribiendo, o esperar a tenerlo terminado. Yo soy partidario de la primera. Lo llamo marketing de expectativas y tiene sus riesgos: No terminar la obra anunciada y/o defraudar las expectativas por mala calidad del producto. Pero si terminas la obra en el plazo estimado y te aseguras de su calidad (Y siempre mejor por terceros: lectores cero (Mejor lectores editoriales), correctores profesionales de verdad, editores, agentes, etc...), el camino recorrido en su promoción es una gran explosión de perspectivas cuando se publica finalmente. Para hacerlo bien hace falta tener muy definido un plan o estrategia de marketing con plazos y tiempos y conocer muy bien el target o público objetivo al que te diriges. Lo que vamos a hacer con este libro.


Podrás MEDIR y MONITORIZAR los resultados de tus acciones en Twitter.



Una de las características que hacen de Twitter una formidable red social es que es mensurable, medible. Existen multitud de herramientas, desconocidas por el gran público y de uso diario por las gentes de Marketing, que permiten conocer los resultados de acciones concretas, en este caso los tuits que publicamos. Entre las cosas que podrás realizar, luego verás cómo, están:

  • Reunir información sobre el perfil de tu público objetivo.
  • Monitorizar y analizar el diálogo del público objetivo.
  • Detectar líderes de opinión e influenciadores y monitorizar su actividad.
  • Recopilar datos concretos sobre lo que hacen otros escritores de éxito (O sus CM Community Managers) 
  • Monitorizar esas campañas de tu competencia. 
  • Ver lo que hacen y cómo lo hacen.
  • Medir la popularidad de tu marca y tu influencia.
Y todo esto lo podrás hacer (Y muy bien) siguiendo las pautas que expongo en este libro y con los objetivos que marques en tu cuenta de twitter.

Cómpralo en Amazon.

El nuevo newsletter para escritores.

El nuevo newsletter para escritores ya está aquí. Ya llegó.


Ha costado un poco. La falta de práctica, y las nuevas tecnologías (Se tenía que ver bien en dispositivos móviles, pesar poco en Kbs, llevar imágenes, etc.) han dado algún quebradero de cabeza, pero por fin se ha solucionado.

Cualquier crítica hacia el diseño o la carga, apuntando a su solución, será bien recibida.

El sumario de este primer número :



- Análisis de "El Código Da Vinci" por qué razones se vendió tanto, al margen del marketing. Lo que funcionó en primer lugar fue el boca a boca. Es decir, los lectores se lo recomendaban unos a otros y te contaremos porqué y qué tipo de lectores.
- Un descuento especial para estos primeros 139 suscriptores del boletín.
- El primero de una serie de artículos sobre promoción personal y marketing para escritores.

Esperamos que os agrade y sirva.

En cuanto a aspectos técnicos. No vamos a disponer de servicio de números atrasados del newsletter, al menos hasta dentro de un tiempo. No disponemos del tiempo material para hacerlo, si hay una gran demanda, ya que no tenemos automatizado ningún proceso y de momento me niego a recurrir a servicios de envíos de boletines. Los suscriptores nuevos que entren a partir de mañana recibirán este primer número como adjunto del segundo número, dentro de quince días aproximadamente. Como una excepción.

No aseguro tampoco su periodicidad exacta. Es gratis, creo que con información valiosa, y eso es suficiente. Se procurará ser puntual, pero nada más.

Las ofertas, descuentos y otras ventajas para los suscriptores se circunscriben al número donde se publican, y a esos suscriptores registrados.

Y de momento eso es todo. Seguiré publicando en el blog artículos interesantes, pero el newsletter se queda como base principal de los contenidos de marketing editorial, promoción de libros, branding personal, etc. y también algunos artículos sobre técnicas de narrativa eficaz, storyteller, y comunicación y contenidos.

Si quieres suscribirte, siempre estás a tiempo







La distribución y promoción de tu novela


Distribución y promoción de tu novela.


La publicación de tu novela, vía editorial o autopublicada, se sostiene en tres pilares básicos: edición, distribución y marketing o promoción.

En esta entrada trataremos diversos aspectos relativos a estos dos últimos puntos, que ampliaremos e iremos detallando poco a poco sólo en el newsletter.
(Si no te has suscrito todavía, ya estás tardando :-)

Muchos escritores emergentes creen que la meta final es conseguir que una editorial se interese por su obra. Publicar es la consigna. A cualquier precio, a veces (Son los que no se leen los contratos).

Pero esto es sólo  el principio.

La publicación no funciona si, una vez editado el libro, los lectores no lo encuentran en sus librerías habituales (por falta de ejemplares para la distribución — Y aquí te hago notar que actualmente las tiradas iniciales en una editorial pequeña o independiente son de sólo 2000 ejemplares aproximadamente y sé de editoriales que, en esta época de crisis, sólo lanzan 500 ejemplares en esa primera tirada— o por mala distribución),

O porque nadie se entera de su existencia (por falta de promoción).

La Promoción. Cómo funciona.


Ya no basta con que un texto literario sea bueno (Y esto merece otro artículo aparte ya que el nivel ha descendido muchísimo como comentaba hace poco el escritor Alberto Morán Roa que, por cierto, no tiene cuenta en Twitter). Los posibles lectores deben saber de esa novela, que existe y que se encuentra disponible en algún lugar concreto y/o habitual.

Si el autor logra que una editorial de primera línea apueste por su obra... estupendo. Ojo, DE PRIMERA LÍNEA. El problema suele surgir cuando la editorial no es de primera línea, dispone de escasos medios de promoción y su alcance es más reducido. Lo que es peor, en muchas ocasiones desconocen aspectos clave del marketing de guerrilla. Ahí, en esas situaciones, es cuando se requiere de la destreza, inventiva y habilidad del propio autor para dar a conocer el texto.

Distribución y promoción de una novela
Se trata de vender. Tu marca o tus libros.

El panorama editorial en la promoción.

"Para los grandes grupos editoriales —y las grandes distribuidoras—, la cuestión promocional se reduce al dinero que pueden gastar en ella. Por resumirlo en una sola frase: «en la promoción de un libro se compra todo». Y se paga por todo. Se paga —en dinero o en especie— por reseñas y críticas en prensa, se paga por anuncios editoriales a media o cuarto de página, se paga por integrar una obra en la lista de «los diez más vendidos» de las grandes librerías y superficies —sí, lo creas o no, se paga por incorporarse a esa lista—, se paga por espacios y ubicaciones concretas en librerías y centros, incluso se llega a distribuir circulares y notas de uso interno en los grandes centros de venta con órdenes explícitas para que tal o cual libro no sea retirado de la mesa de novedades porque la editorial ha pagado su cuota de alquiler.
Por poner un ejemplo al azar, el hecho de que el último libro de Paulo Coelho tenga a su disposición una mesa completa en el apartado de novedades de El Corte Inglés y ésta esté situada justo al lado de una caja o que disponga de un amplio hueco en el escaparate de la Casa del Libro, no tiene que nada que ver con la calidad intrínseca de la obra ni con las expectativas de venta del propio centro. Con seguridad, la editorial habrá pagado por disponer de esa ubicación. Porque, además, el quid de la actividad promocional de un libro consiste en que ésta se lleva a cabo mediante un recorrido cíclico: cuanto más se publicita un libro, más se vende y cuanto más se vende, más se publicita.  
Un proceso que, una vez puesto en marcha, se retroalimenta de forma exponencial porque, salvo honrosas excepciones, un libro, aparte de su calidad literaria, se vende mucho cuando se habla mucho de él y se habla mucho de él cuando se vende mucho. #Estoesasí. La cuestión es que, para alcanzar esa situación, es necesario poner en marcha el proceso, activarlo. Y para llegar a todos esos potenciales compradores de libros de una forma masiva el único método factible es hacerlo con dinero por delante. Porque no nos engañemos: A estas alturas conviene diferenciar la figura del lector de la del comprador de libros y, en este país, España, estos últimos son legión. Y es precisamente a ellos a los que van dirigidas estas artimañas promocionales que llevan funcionando con muy óptimos resultados desde tiempo inmemorial".
Del blog: Miserias Literarias.

La falta de recursos de la editorial para la promoción


Cuando una editorial pequeña o mediana, independiente, no tiene recursos financieros para promoción, o técnicos y creativos, con base de ventas, para hace marketing de guerrilla, se queda fuera. Los que estamos en el mundillo asistimos todos los meses a aperturas y cierres de editoriales, de género, mainstream, de ensayo, de cómics... Algunas perduran, pero para ir comiendo. Ellos, no sus autores :-) O editan clásicos libres de derechos o libros con derechos muy baratitos, que los traduce y corrige el propio editor (Mal, a veces), etc.

La promoción, hoy.


"En 1890, el escritor Luís Taboada publicó un libro titulado Madrid en broma. A todos sus amigos y conocidos, que no eran pocos, les envió la siguiente nota: «Perdona si en mi libro te aludo un tanto descaradamente, no hay nada de mala intención».  El amigo, intrigado ante tal afirmación, compraba el libro y descubría que no se hacía alusión alguna hacia él. Eso sí, en pocos días se agotó la edición." Prometeo

Es una táctica. Pero falsa. Engañosa. Hay muchas otras, vamos a decir legales, que dan buenos resultados aún cuando hay que trabajarlas con constancia y creatividad. De ellas hablaremos en el newsletter de forma periódica. Facebook menos, por una serie de limitaciones de esa plataforma, pero Twitter es un buen medio para darnos a conocer nosotros y nuestras obras. Y te invito a comprobar periódicamente mi propia cuenta profesional, en su progresión: @correctoreditor Porque lo que hago por mi, lo puedo hacer por ti.

Grandes editoriales
Internet está lleno de buenas y malas prácticas de marketing. Abundan las malas con millones de mensajes de spam en twitter realizados por los autores de malas novelas que sólo se compran una vez, generalmente en ebook, y el autor ha de usar seudónimo para la siguiente. No nos engañemos. el sello de una gran editorial sigue siendo un márchamo de calidad. Insisto: GRAN EDITORIAL. No sellos editoriales de la Gran Editorial dirigidos por jóvenes salidos de marketing con menos de 5000 libros leídos en toda su vida.
El oficio de editor siempre ha sido cosa de seniors.

La autopublicación sigue siendo una buena opción, siempre que se acompañe con un buen producto, bien escrito, corregido y editado, y bien promocionado. Los mensajes continuos con "MIRA MI LIBRO" o "COMPRA MI LIBRO" no funcionan. Desgastan y son candidatos claros al Unfollow.

Hace unos días Nerea Nieto publicó un excelente artículo sobre estos errores de escritores en las redes sociales.

Ahora ya conoces como es el panorama editorial de la promoción de un libro. En el newsletter hablaré más de todos los detalles, estrategias y éxitos en la promoción de un autor o de su obra.

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Novelas publicadas sin corregir


Y así es. Cada día encontramos más novelas publicadas que ni se han editado ni se han corregido. Y me lo confirman los mismos autores publicados.

La labor del editor está ausente, salvo honrosas excepciones. Y los autores que sólo aspiran a ser publicados no tienen la percepción del peligro que supone sacar una obra sin corregir por otros al mercado. Esto sirve igual para los autopublicados en papel o digital, vía Amazon, que para autores con 9.000 ejemplares vendidos en grandes editoriales como Planeta.

También se está dando más en los géneros de LIJ y YA (Young adult) y mucho me temo que se hace en la confianza editorial de que sus lectores están poco formados. Y no es así. El 60% de los lectores de Harry Potter, por poner un ejemplo, fuimos adultos. El 80% de los lectores del fandom (Fantasía, épica, ci-fi), más permisivos con el estilo, son mayores de 25 años.

El peligro para los autores obcecados en publicar sin exigir una corrección de estilo profesional, sea editorial o freelance, es que los lectores aprenden y lo hacen enseguida. Y que se corre la voz. A esto vamos a sumarle que dentro de poco tiempo los reseñistas y los críticos vana incidir más en las malas ediciones, en las erratas y en la falta de profesionalidad de muchos editores. Y en Twitter ya han comenzado estas críticas.

Los libros comienzan a caérsenos de las manos y los ereaders, señores editores. Y el mundo va a enterarse.

Cómo abordar el proceso de corregir novelas


Cada escritor profesional tiene su propio proceso de revisión. Pero algunos se resisten, lo ven como la parte no divertida de la escritura, y prefieren la creación de planes, de personajes, y escenas. Crear una novela, para ellos, se reduce a eso. Algunos tienen suerte y la editorial les pone su propio corrector de estilo. Aunque para ello hay que haber vendido muchos ejemplares. Otros, un gran porcentaje, contratan correctores de estilo o editores freelance, como nosotros mismos, para que echen un vistazo profundo a su creación, con más o menos libertad de acción y cambios.

Sin embargo, otro gran porcentaje de escritores aceptamos ese proceso y lo consideramos un acto en el que añadir fortalezas a nuestra obra, puliendo la novela, y haciéndola mejor. Luchando con cada párrafo hasta suprimir todo lo superfluo y lo que no aporte nada a la trama, los personajes, o la acción.

Cualquiera que sea el campo o género en el que te ubiques como escritor o escritora, la revisión es una parte esencial del proceso de escribir una novela, y es un proceso que todo escritor debe emprender.

Pero hay maneras de realizar esta tarea minimizando sus costes, especialmente si eres un escritor o escritora a los que les duele corregir, o no saben hacerlo.

1. Revisar las páginas anteriores

Mira lo que has escrito el día antes (o tu último escrito), y realiza una edición rápida. Esta práctica te pone de nuevo en el flujo de la historia y te prepara para escribir nuevo material. Editar es, precisamente, revisar el texto para ver qué es lo que falla. Algo que ya casi ningún editor con editorial hace.

Puedes imprimir las páginas y trabajar sobre el papel, o directamente en una copia de esas páginas en el ordenador. Hay quien encuentra la experiencia del papel más cercana a lo que sentirá el lector.

En esta edición rápida, hay que observar sobre todo el flujo y la continuidad de los párrafos. Asegurarse de que lo que querías transmitir ha sucedido realmente en la página. Si surge algún problema en esta edición rápida, o aparece una idea para algo que añadir, simplemente toma nota de ello y continua escribiendo tu cuota de palabras diarias.


2. La prueba de las 20.000 palabras

Tanto si eres un planificador, como si no, la prueba de las 20.000 palabras puede ser una herramienta muy útil.

Después de 20.000 palabras hay que parar, tomarse un día libre, y luego leer lo que tienes. El material de la novela es suficiente para saber más o menos de qué se trata. A continuación, asegurarse de que te gustan los personajes aparecidos hasta el momento y la dirección que va tomando la trama.

Si no te gusta, el momento de hacer algunos cambios es éste.

 Puedes enriquecer tus personajes principales mediante añadidos de fondo de su pasado (si se incluye este para los lectores o no), sus conductas, manías, defectos, fortalezas y etiquetas (en el habla, vestido, etc.)

También puedes tomar una decisión sobre el tono y la textura de tu novela. Es posible que desees un énfasis diferente a lo que habías planeado.

3. Aprovecha todas las herramientas de las que dispones.

Los escritores de hoy en día tenemos muchas más herramientas a nuestro alcance que nunca. No sólo unos lápices azules y otros rojos.

A continuación unas cuantas de estas herramientas que te servirán para corregir.

Comentarios de Word

Utiliza la función de comentarios en Word. CTRL+ALT+A
Al escribir el primer borrador, puedes utilizar estas anotaciones para dejar comentarios sobre los puntos de la trama que deben ser desarrollados, o preguntas de documentación que tienes que responder, y cualquier cosa que se te ocurra.

Cuando estéis listos para revisar, podéis hacer referencia a los comentarios por sí solos, o imprimirlos.

Las hojas de cálculo o tablas

A algunos escritores, casi siempre a la hora de esbozar personajes, les gusta poner sus diseños en una hoja de cálculo o una tabla. Luego, utilizando un código de colores y otros marcadores, se puede ver de un vistazo el perfil de la historia, los personajes involucrados, así como un resumen de la acción.

Grupos de Crítica

Muchos escritores se han beneficiado de este tipo de grupos, redes de lectores e incluso críticas pagadas, como nuestros informes editoriales y comerciales. Si necesitas ese empujón extra, especialmente al principio de tu carrera, un grupo de crítica puede ayudarte. Pero asegúrate de aplicar los siguientes factores:

Busca personas que tengan una relación con el mundillo editorial u otros escritores.
Mantén el grupo pequeño. De cuatro a siete, más o menos.
Asegúrate de dar suficiente de tu tiempo a todos los demás. Hay que proporcionar feedback
Establecer plazos realistas y cumplirlos.
Asegúrate de que las personas en el grupo entienden del género que estás trabajando
Crea confianza. Los egos se dejan en la puerta.
Se consciente del problema de la envidia. Sucede. Mejor que hablar de esto por adelantado.
Busca que esas personas ya tengan una relación establecida contigo.

Los principales inconvenientes de un grupo de crítica

A veces están repletos de gente
Tus horarios.
Si no confías en ti mismo, pueden resultar heridos tus sentimientos.

Es por eso que es importante tener una relación ya establecida. Los contactos habituales de Facebook, con los que hablas más a menudo, pueden ser una buena opción. Y la plataforma puede ser uno de los grupos de esa red social, o una comunidad de Google plus Yo lo hice para un proyecto editorial por encargo que finalmente no prosperó y fue muy constructivo.

Ahora tienes las herramientas. Sólo hay que usarlas y afrontar la revisión y corrección de estilo tu novela. Y si lo ves muy complicado (Y siempre lo es) puedes acudir a nosotros y solicitar un informe de lectura sobre el parcial del manuscrito o la propia corrección de la obra entera.

En cualquier caso, ¡muchos ánimos y adelante!.



El fracaso de las grandes editoriales


Todos estos intentos por parte de libreros y grandes editoriales por copar algún puesto del nuevo mercado editorial digital (Planeta, Círculo de lectores, Libranda, 24 symbols, etc. etc.) están condenados al fracaso.

Sólo hay un camino o dos para seguir ahí, y no se quieren dar cuenta o están MUY MAL asesorados.

No se va a dejar de comprar libros en papel (Yo, al menos, no lo voy a hacer, aunque lo haga cada vez menos aquí y más fuera de españa, y es por los precios, la mala calidad de traducciones y de las ediciones, sí) pero se acabarán comprando más ediciones digitales, sobretodo en ficción y ensayo (Para alimentar ereaders), técnicos y cómics (Para tablets), con lo que los libreros han de aportar valor añadido a sus clientes y a sus ventas potenciales, y los editores... volver a lo que es el oficio de editor y dejarse de manipular el mercado.

Porque llegará un momento en el que será el autor -con posibles- el que contrate al buen editor.

Pero siempre habrá autores sin posibles y con buenas ideas, talento, estilo y una voz propia, que necesiten un editor. Y ese será el nuevo paradigma al que hay que adaptarse, o morir y dedicarse a otra cosa.



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